
Acabo de leer el precioso libro Frank Kafka y la muñeca viajera de Jordi Sierra y Fabra. Lo empecé ayer y no he podido parar de leerlo. Hoy he buscado un huequecito y lo he retomado para poder terminarlo. Me lo recomendó una amiga y es cierto que tal y como me dijo ella es una pequeña joya. Me maravilla como Kafka se hizo niño y se metió en el corazón de esa desconsolada personita que lloraba en el parque por la pérdida de su muñeca y como Jordi Sierra y Fabra ha imaginado una maravillosa historia alrededor de Fafka, la niña , su muñeca y las cartas escritas por el cartero de muñecas. La descripción del parque Stegliz es balsámica como escribe el autor del libro. Una pequeña obra maestra.
