• Ocurrió en Navidad

    Leonor se había matriculado ese año en el Instituto de Bellas Artes; quería conseguir la titulación de maestra de Artes Plásticas, pero, para eso, debía trabajar duro. Había mucha competencia y no se podía permitir el lujo de suspender ninguna asignatura, en su casa no tenían ni para comer. Sus padres se habían sacrificado mucho

  • Cuentos junto al belén

    Cuentos junto al belén. Cuentos junto al Belén Mayca, José Miguel y Paloma, llegaron muy contentos del colegio. Les habían dado las vacaciones de Navidad. ¡Ya podían poner el belén! Todos los años, esa misma tarde, su padre bajaba las cajas de la buhardilla y empezaban los preparativos. Los niños esperaban este acontecimiento con mucha

  • El Cuarto Rey Mago (Anónimo)

    El Cuarto Rey Mago       Queridos nietos, hace unos años alguien me regaló tres folios en los que estaba escrito el cuento de El Cuarto Rey Mago. Como no ponía el nombre del autor los dejé a la derecha de mi ordenador y poco a poco fui colocando más hojas encima de él hasta que

  • LLegan las vacunas al portal de Belén

    En el portal de Belén lo repiten los zagales lo que  acaban de traer va a  quitar todos los males.  Se ha   armado un gran alboroto  y una gran algarabía cuando han visto los pastores lo que le traen a María.  Los paquetes han venido en camello desde lejos  con un montón de prospectos y también muchos

  • Unos Magos diferentes.

    Siempre que llegan estas fechas, mi padre me acompaña en el recuerdo. Con él montábamos el belén. Él nos hizo vivir momentos inolvidables. Se lo dedico con todo mi amos. Espero que os guste mucho. Un abrazo para todos los que vivís la Navidad. Se acercaba la Navidad y en casa de Miguelín había mucho

  • Jesús, tu mejor amigo.

    Jesús, tu mejor amigo. Autor : anónimo. Contado por el padre franciscano Francisco Martínez Fresneda en una homilía. Se dice que cuando los pastores se alejaron y la quietud volvió, el Niño del pesebre levantó la cabeza y miró la puerta entreabierta. Un muchacho joven, tímido, estaba allí, temblando y temeroso. —Acércate —le dijo Jesús—

  • El juanete del rey Melchor, cuento navideño.

    Los lamentos del rey se oían en todo el palacio. ¡A Melchor le había salido un juanete! —¡Cómo es posible que me pase esto a mi edad! —decía quejándose a los médicos que le asistían… —Majestad, a su edad es cuando salen los juanetes —le respondían—. La gente joven no los tiene. —¡Ay! ¡Qué mala

  • El abeto de cartón. Para todas las personas de corazón grande.

    El  pequeño abeto sintió que alguien tiraba de él y le sacaba de golpe del lugar en donde se encontraba. No es que fuera muy agradable estar  metido debajo de una cama días y días pero ahí estaba calentito y no pasaba frío. —“Seguro que es jueves” —pensó.           Todas las semanas, el mismo

  • El repartidor de pesadillas

     La Casa del Frío En el pueblo la llamaban la Casa del Frío porque todo el que pasaba cerca del lugar se quedaba helado durante un rato y hasta que no se alejaba bastantes pasos de allí no entraba en calor. Las ventanas y las puertas apenas encajaban bien, y en los días de viento

  • ¡Mamá, hay un brujo en mi habitación!

          Bea acababa de llegar de un excitante viaje desde el centro de África. Ella era la mejor amiga de la madre de Guille y Pablo, y estos sabían, con seguridad, que les traería un regalo.       Por fin, una tarde fue a verlos con un paquete bastante grande. Ellos tenían mucha gana de ver